El ataque fue todo y nada de lo que esperaba. Primero vinieron en grupo de tres luego una docena de ellos nos atacaron mientras todavía lidiábamos con los primeros y en el tercer ataque apenas si podía contar su número. Sólo sabía que eran demasiados para nosotros y había enviado a Jordán, Shawn y Kaer para que arrastraran el cuerpo de los que habíamos atrapados hasta nuestra base. Eso hacía media hora y esperaba que regresarán bien.
Mientras tanto la lucha aquí adentro no hacía más que seguir, intentando que no subieran y atrajeran con el sonido a más.
Hacíamos un frente y los obligábamos a retroceder pero no importaba cuanto les disparábamos seguían cerrando la distancia de nosotros.
- ¡Mark no me queda balas! -gritó Valery por encima del escándalos de aullidos y balas.
Maldije para mí mismo y la oculté detrás de mí mientras seguía disparando. Era hora del fuego. Saqué de mi espalda el arma que por defecto llevaba a todas las misiones. Un mini lanzagranadas de 50 cartuchos. Mi seguro.
Le quite el seguro y la sujete con fuerzas mientras esta abatía al grupo disparando hojillas que los hacían volar en cuestión de segundos. Disparé al grupo entregándome con violencia a la masacre hasta que el último de ellos cayó.
Estuve tentado de caer de rodillas pero como líder no podía hacer eso. Negué tratando de relajar la tensión en mis músculos y el golpeteo en mi cabeza dando me la vuelta al grupo. Ambos estaban todavía conmocionados por el ataque pero erguidos y Alertas para lo que siguiera.
- Bien. Nos retiramos. Pero antes has lo tuyo Isak. Toma pruebas para la Scrott. Diez deben de servir. - Dije cambiando de municiones y quedándome arriba en las escaleras sobre la pila de masacrados viendo como avanzaban con cuidado y empezaba a tomar muestras de piel y sangre que luego investigarían.
Era impensable e ilógico que estas bestias a pesar de ser infectadas por el mismo virus tuvieran tantas aleaciones genéticas diferentes. Como si el virus se resistiera de manera diferente en cada cuerpo pero los síntomas eran los mismos: ceguera (o bien sensibilidad a la luz) hambre voraz, rapidez y fortaleza, y eso sólo a los que habían ingerido suficiente carne humana o contaminada para alimentarse bien y crecer. Mantenerse activos pero no consciente. Luego de 30 años de esto eran pocos los que no presentaba esas características y aún aquí en nueva York que estaba entre los lugares más peligrosos de América la masacre seguía y seguía sin decaer, más bien cada año el radio de expansión crecía. Ya no sólo podía hablarse de nueva York eran tres Estados alrededor los que cubría esta zona de cuarentena donde ahora estaban.
Salió de sus pensamientos abruptamente cuando Isak trastabillo tratando de alejarse y cayó sobre el cuerpo de un par de Rousker. Al mismo tiempo vi cómo se erguía uno que inimaginablemente había sobrevivido a la masacre y se alzaba sobre él con las fauces abierta goteando. No tuvo tiempo de gritar una advertencia cuando inconscientemente le disparé en la cabeza haciendo que más que herirlo lo evitará y concentrará su atención en mí.
¡Jesús! Era enorme. Media al menos dos metros y sus músculos aunque pequeños eran un ramaje de tendones y venas casi expuestas por su piel gris abultadas. Apenas si pude reaccionar cuando saltó donde estaba y me lancé a un lado antes de que me cayera encima y me arrastré sobre los cuerpo intentando poner distancia pero sentí sus dedos afilados atrapar mi bota y lo pateé para que me soltara. Arrastrándome para poner distancia.
- ¡Mark!- escuché gritar a Valery y saltar adelante blandiendo su arma para abatirlo pero con una fuerza descomunal la apartó a un lado haciendo que cayera a un par de metros y avanzando en cuatro patas por sobre los montones de cuerpo, inconscientemente mordiendo a uno de los Rousker quitándole la mitad del rostro y masticando conforme avanzaba.
Este no sería fácil de matar pero igual no pensaba hacerlo. Había encontrado a uno de primera generación.
Tenía que serlo. Ninguno de los que había matado se movía en la manera que este lo hacía. Como si fuera un Rey y yo sólo la presa que se comería.
- Valery ve por Isak y toma distancia. Pateé un cuerpo hacia él tomando impulso y poniéndome en cuclillas y saqué un par de cuerdas de mi cinturón. Más que cuerdas eran como un látigo de cuero que tensé entornando los ojos para verlo con la poca luz restante de mi linterna caí-da.
El Rousker saltó y pasé por debajo de él irguiéndome una vez caído y saltando sobre él pero en vez de tomarlo por sorpresa por atrás me lo encontré frente a frente. Clavó sus dos manos sobre mis hombros acercando su boca hacia mi cara pero puse la correa sobre nosotros empujándolo hacia atrás. El piso estaba resbaloso y sentía sus garras aferrarse y traspasar mi traje pero no cedió, forcejeamos por alrededor de un largo minuto antes de lanzarlo a un lado. Me puse de pie sintiendo el escozor de las heridas en mis hombros sin poder hacer nada al respecto al oírlo gritar. Unos aullidos que resonó en mi mente y embistió de nuevo.
Esta vez no me aparte, sería difícil tomarlo desprevenido así que intentaba tomarlo de costado sosteniendo su brazo izquierdo pero la sangre, el veneno, que traspiraba hacían que las cuerdas se resbalaran. Como resultado perdí el control y traté de apartarme cuando se vino directamente a mi cuello gritando enfurecido.
Resbalé y caí de espaldas en las vías golpeándome en la columna pero apenas tuve tiempo de reaccionar al dolor haciéndome a un lado antes de que me cayera encima. Me quité la máscara sintiéndome ahogado y una oleada de gas venenoso proviniendo del ambiente infectado y enclaustrado me ahogó haciéndome toser.copy right hot novel pub